5 de MAYO de 2025

El Factor Humano en el Despliegue de la Excelencia Operacional



 
“Las empresas no son mejores que la calidad de las personas que emplean.” – Kaoru Ishikawa 
 
La excelencia operacional es una meta ambiciosa que implica la mejora continua, la eliminación de desperdicios, la estandarización y la orientación al cliente. Sin embargo, ningún sistema, herramienta o metodología puede garantizar su logro sin el compromiso y la competencia del factor humano. Las personas —en todos los niveles de la organización— son el verdadero motor de la mejora continua y la transformación sostenible. 

Cualidades y Habilidades Deseables para la Excelencia Operacional 

El despliegue exitoso de la excelencia operacional requiere que tanto el personal gerencial como el operativo posean una combinación equilibrada de habilidades técnicas y competencias interpersonales. 
 
Para el personal gerencial, las cualidades y habilidades más relevantes incluyen: 
Visión estratégica: Capacidad para alinear las metas de mejora con los objetivos del negocio. 
Liderazgo transformacional: Inspirar, motivar y guiar a los equipos hacia un cambio cultural sostenible. 
Pensamiento sistémico: Comprensión de la interrelación entre procesos, áreas y personas. 
⦁ Toma de decisiones basada en datos: Capacidad de interpretar indicadores clave para impulsar acciones eficaces. 
Habilidad para el coaching: Desarrollar el talento y acompañar el crecimiento profesional del equipo. 
 
Para el personal operativo, se requieren habilidades como: 
Disciplina y apego a estándares: Fundamental para mantener la estabilidad de los procesos. 
Atención al detalle y calidad: Para prevenir errores y detectar desviaciones. 
Trabajo en equipo: Colaboración efectiva con compañeros y supervisores. 
Iniciativa para la mejora continua: Capacidad de observar, cuestionar y proponer mejoras. 
Competencia técnica: Conocimiento profundo de sus funciones y de los procesos que ejecutan. 
 
Estas habilidades no solo aseguran una ejecución consistente y eficiente de los procesos, sino que también habilitan a las personas para contribuir activamente a su mejora. 
 
Justificación de Estas Cualidades y Habilidades 
 
El despliegue de la excelencia operacional no se basa únicamente en técnicas como Lean o Six Sigma, sino en la habilidad de las personas para aplicarlas con criterio, disciplina y compromiso. Un líder sin visión ni habilidades de comunicación no logrará movilizar a su equipo. Un operario sin apego a los estándares ni espíritu de mejora continuará reproduciendo ineficiencias. 
 
“No hay excelencia operacional sin excelencia en las personas.” – Masaaki Imai 
 
Una cultura de excelencia requiere que las personas estén capacitadas, motivadas y comprometidas con los valores de mejora continua, orientación al cliente y aprendizaje constante. 
 
Retos para Desarrollar y Retener Talento 
 
Muchas organizaciones enfrentan obstáculos importantes para contar con el talento necesario: 
Escasez de perfiles capacitados: Especialmente en sectores técnicos e industriales. 
Alta rotación de personal operativo: Lo que genera pérdida de experiencia y altos costos de entrenamiento. 
Falta de cultura de formación continua: Donde la capacitación no es vista como una inversión estratégica. 
Desalineación entre recursos humanos y operaciones: Que dificulta políticas coherentes de atracción y desarrollo de talento. 
 
Buenas Prácticas y Recomendaciones 
 
Para superar estos retos, las organizaciones pueden adoptar diversas estrategias: 
 
Programas estructurados de formación y desarrollo: Incluyendo capacitación técnica, habilidades blandas y formación en metodologías de mejora. 
Planes de carrera y reconocimiento: Para motivar al personal y fomentar la retención. 
Selección basada en competencias: Identificar desde el inicio perfiles alineados con los valores de excelencia. 
Coaching y mentoría interna: Crear redes de aprendizaje donde los más experimentados transmitan conocimiento a nuevos integrantes. 
Clima laboral y cultura organizacional positiva: Fomentar el respeto, la comunicación abierta y la participación activa. 
 
En conclusión, el factor humano es el cimiento sobre el cual se construye la excelencia operacional. Las herramientas y metodologías son útiles, pero su efectividad depende de las personas que las aplican. Invertir en el desarrollo de habilidades técnicas e interpersonales, tanto en líderes como en operadores, es una condición indispensable para lograr mejoras sostenibles, crear una cultura de alto desempeño y asegurar la competitividad de la organización a largo plazo. 
 
En Hominum contamos con el expertise para ayudar a tú organización a lograr mayores y mejores resultados por medio de la optimización de procesos a partir de un enfoque de mejora continua, apoyado en un equipo multidisciplinario de consultores en las áreas de Excelencia Operacional, Capital Humano y Transformación Digital, entre otras. 

Consultor Carlos Gaeta
Excelencia Operacional