25 de junio de 2025
El arte de diseñar conversaciones que importan

En un mundo donde la innovación es la moneda más valiosa, colaborar ya no es una opción, sino una necesidad. Sin embargo, muchas organizaciones siguen creyendo que reunir personas en un espacio o programar una reunión es suficiente para generar ideas transformadoras. La realidad es otra: la colaboración que impulsa la innovación requiere algo más profundo y deliberado. Requiere diseñar conversaciones.
La colaboración no sucede por accidente
La colaboración efectiva es un proceso que se construye a través de conversaciones de calidad. Daniel Stillman, en su libro Good Talk: How to Design Conversations That Matter, nos recuerda que toda conversación tiene una estructura, y al entenderla podemos diseñarla para que sea productiva, inclusiva y transformadora.
Cuando este libro llegó a mis manos lo primero que me pregunté fue, ¿cómo es que se diseña una conversación?, llevo mucho tiempo facilitando sesiones, talleres, laboratorios y me encontré hace algunos años con un libro que habla de no solo organizar los que vamos a decir, sino de tener una estructura que nos ayude a tener conversaciones de calidad.
Después de haber leído el libro me di cuenta de que si las conversaciones no están diseñadas, las reuniones se vuelven superficiales, las decisiones pueden llegar a tomarse sin consenso y las ideas más valiosas corren el riesgo de perderse. Diseñar conversaciones es, por lo tanto, diseñar los espacios donde la colaboración real puede florecer.
El “Conversation OS”: la estructura invisible de las conversaciones
Stillman propone que las conversaciones tienen un “Sistema Operativo” (Conversation OS), compuesto por nueve elementos clave que permiten que una conversación sea significativa y colaborativa. Estos son:
Goals – Claridad en los objetivos
¿Por qué estamos teniendo esta conversación?
Cada persona llega a una conversación con sus propios intereses, preocupaciones y expectativas. Como líderes o facilitadores, tenemos la responsabilidad de aclarar cuál es el objetivo compartido y cómo cada quien puede contribuir a lograrlo. Cuando las metas son explícitas y compartidas, la colaboración se alinea y se fortalece.
Invitation – Cómo invitamos a participar
¿Cómo estamos convocando a las personas?
La forma en que invitamos a otros marca el tono desde el principio. ¿La invitación es abierta, motivadora y clara? ¿O es una obligación más en la agenda? Diseñar buenas invitaciones es generar interés y compromiso genuino con la conversación y la colaboración.
Turn-Taking – Quién habla y cuándo
¿Quiénes están teniendo voz y espacio?
En muchas conversaciones, unas pocas personas dominan y otras permanecen en silencio. Como facilitadores, es clave garantizar que todos los participantes puedan hablar, ser escuchados y aportar. Las dinámicas de turno de palabra bien diseñadas permiten que las ideas fluyan de forma equilibrada y diversa. En otras palabras, asegurarse que todos participen.
Error and Repair – Cómo manejamos los errores
¿Qué pasa cuando nos equivocamos?
Las conversaciones verdaderamente colaborativas necesitan espacios donde sea seguro cometer errores. Diseñar espacios donde se pueda fallar, reparar y continuar sin miedo fortalece la confianza del grupo y mantiene la conversación viva y honesta, un espacio ideal para la colaboración.
Threading – Cómo se conectan las ideas
¿Estamos construyendo una narrativa coherente?
Las conversaciones efectivas tienen un hilo conductor. Es importante que alguien —el líder, el facilitador o el mismo grupo— se haga responsable de conectar las ideas, retomarlas y darles continuidad. Cuando las ideas se tejen de forma clara, las conversaciones generan avances reales y evitan la dispersión.
Interface – Dónde ocurre la conversación
¿Estamos usando los espacios adecuados?
El lugar donde conversamos (físico o virtual) impacta la calidad de la interacción. Un espacio incómodo, poco accesible o mal diseñado puede limitar la colaboración. Elegir y diseñar los entornos correctos es una herramienta fundamental para apoyar buenas conversaciones. El lugar de trabajo no siempre es un buen espacio ya que puede limitar la conversación.
Cadence – A qué ritmo nos movemos
¿El ritmo permite profundidad o solo rapidez?
No todas las conversaciones requieren la misma velocidad. A veces necesitamos ir despacio para profundizar; otras veces debemos avanzar con agilidad. Saber cuándo acelerar y cuándo pausar es clave para que la conversación no pierda energía ni se vuelva superficial.
People – Quién está y quién falta
¿Estamos incluyendo a las personas correctas?
Una conversación realmente colaborativa busca la diversidad de voces. Preguntarnos quién no está presente y cómo podemos invitar a nuevas perspectivas fortalece la conversación y enriquece las soluciones que podemos generar.
Power – Cómo se distribuye el poder
¿Estamos compartiendo el poder en la conversación?
El poder no siempre se distribuye de manera justa. Algunos grupos o personas asumen el control y otros se sienten sin voz. Diseñar conversaciones donde el poder se comparta y donde todos puedan influir es clave para fomentar colaboración auténtica.
¿Por qué este sistema operativo impulsa la innovación?
Cuando diseñamos conversaciones considerando estos elementos:
⦁ Creamos espacios donde las personas quieren participar.
⦁ Generamos ambientes donde equivocarse es permitido y aprender es parte del proceso.
⦁ Facilitamos la inclusión de voces y perspectivas que normalmente no estarían presentes.
⦁ Mantenemos un hilo conductor que construye soluciones concretas.
⦁ Distribuimos el poder para que la innovación surja desde diferentes lugares del equipo, no solo desde la dirección.
En pocas palabras: las buenas conversaciones son el motor de la colaboración, y la colaboración es el camino hacia la innovación.
Te dejo algunas preguntas para ti y tu equipo:
⦁ ¿Tus conversaciones tienen un objetivo claro o solo ocurren por rutina?
⦁ ¿Todos tienen la oportunidad real de hablar y ser escuchados?
⦁ ¿Tus espacios son seguros para probar, fallar y corregir?
⦁ ¿Estás incluyendo a las personas y perspectivas que faltan?
⦁ ¿Quién tiene el poder de cambiar la conversación en tus reuniones?
Beneficios de diseñar conversaciones para colaborar e innovar
⦁ Mayor compromiso: Las personas se sienten escuchadas y se apropian de las soluciones.
⦁ Mayor diversidad de ideas: Se incluyen perspectivas que normalmente se excluirían.
⦁ Mejor toma de decisiones: Las conversaciones bien diseñadas permiten llegar a acuerdos sólidos y realistas.
⦁ Ambiente de confianza: Las reglas claras y los espacios seguros promueven la participación.
⦁ Aceleración de la innovación: Las ideas fluyen con mayor agilidad y se conectan de forma más eficaz.
La innovación no ocurre en reuniones improvisadas ni en conversaciones mal gestionadas. Ocurre cuando diseñamos espacios conversacionales que facilitan la colaboración auténtica.
El modelo del Conversation OS de Daniel Stillman es una herramienta poderosa para líderes, facilitadores y equipos que quieren crear no solo ideas nuevas, sino formas nuevas de trabajar juntos.
Si queremos innovar de verdad, necesitamos aprender a diseñar mejores conversaciones.
Con 25 años de experiencia en innovación, recursos humanos y tecnología,
en industrias manufactureras, consultoría y gobierno.
